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domingo, 21 de septiembre de 2014

Abril, 2006


El 10 de abril del año 2006 en España, Sevilla, en la localidad de Dos Hermanas, Josué Monge García era un niño de tan solo 13 años que había decidido pasar la noche con un amigo del vecindario vecino. La casa de Josué y de su amigo estaban separadas por muy poca distancia y una vía de tren. El niño tomó su bicicleta y dejó su domicilio para aventurarse en una noche de diversión; pero lo que nadie sabía era que el pequeño Josuá no pasaría la noche en casa de su amigo y tampoco regresaría a la suya. Aquella tarde en la que tomó su bicicleta y su familia lo vio salir por la puerta, fue la ultima vez que se lo vio a Josué. Allí quedó el recuerdo de su última imagen.
En una primera instancia se manejó la hipótesis de que Josué había abandonado el hogar por motus propio dado que sus notas escolares no eran buenas y debería dar 8 asignaturas que estaban desaprobadas y quedaban pendientes. Pero esta hipótesis perdió fuerza y misterio se agudizó aún más cuando unos 13 días después de la desaparición, el padre de Josué, quien estaba completamente desesperado porque la investigación no arrojaba datos acerca del paradero de su hijo, tomó su camioneta blanca que pertenecía a la empresa a la que trabajaba y salió en busca de su pequeño. Y entonces Antonio Monge, padre de Josué, tampoco regresó a su casa y se lo notificó como



desaparecido. En un lapso de 13 días padre e hijo habían desaparecido en extrañas circunstancias.
Con el paso de los días, comenzó a saberse más acerca de cómo era el núcleo familiar de los Monge García. Se supo que la familia no estaba pasando por el mejor momento dado que el matrimonio estaba en pleno tramite de separación y divorcio. Por esa razón una nueva hipótesis se formó alegando que Antonio Monge habría matado a su propio hijo Josué y luego se habría quitado la vida. Frente a esta afirmación que tomaba más y más fuerza con el paso de los días, Maria Isabel García Chamizo, madre Josué y esposa de Antonio, declaró ante los medios:  “Conforme pasa el tiempo, la hipótesis que más fuerza tiene para la Policía es que mi marido mató a mi hijo y luego se quitó la vida. Yo estoy casi convencida, al 95%, de que mi hijo no está con vida, pero me quedan las esperanzas propias de una madre”. 
Nada se sabe aún en la actualidad acerca de Josué Monge y mucho menos de su padre.
Aún hoy siguen los interrogantes. Muchas son las preguntas y pocas las respuestas.
¿En dónde está Josué?

domingo, 23 de marzo de 2014

Maria Cash

Julio, 2011
      El lunes 4 de julio de 2011 María Cash que en ese entonces tenía 29 años y se dedicaba a diseñar ropa, fue hasta la terminal de ómnibus de Buenos Aires, acompañada por su padre. Aproximadamente a las 20.00 abordó sola al micro de la empresa Mercobus con destino a San Salvador de Jujuy. Debía llegar a las 18 del día siguiente a San Salvador de Jujuy, la capital de una provincia del norte de Argentina. Se alojaría en la casa de su amigo, Juan Pablo Dumon. El plan era vender las prendas que ella misma diseñaba, cortaba y confeccionaba. Llevaba consigo solamente una mochila y una valija  grande roja, bastante llamativa.
Maria Cash nunca llegó al destino premeditado porque se había bajado antes, en Rosario de la Frontera, un pueblo en la provincia de Salta a 208 kilómetros del San Salvador de Jujuy. Su amigo atestigua que llegó a contarle por teléfono que se había bajado del micro porque se había sentido incómoda.
Ella había salido de su casa el lunes 4 de Julio. durante todo el martes su familia no pudo establecer ningún tipo de contacto y ya el miércoles 6, el nucleo familiar estaba alerta. No fue hasta las 17 de ese miercoles que María se comunicó telefonicamente con su familia. En ese llamado el alerta familiar se intensificó ya que la comunicación duró pocos minutos y, segun cuentan, María dijo que no estaba bien, que se había quedado sin dinero y que la comunicación se iba a terminar en cualquier momento. Finalmente la llamada se vió interrumpida y según las investigaciones esa llamada se realizó desde un pueblo llamado Pampa Blanca sobre la ruta 34. Fue en aquel entonces que la familia decidió alertar a las autoridades y radicaron su denuncia ante la Brigada de Investigaciones de Jujuy.
María era alta, bonita, de rasgos delicados y sonrisa perfecta. Además era muy simpática y agradable en
situaciones cotidianas. Era la única hija mujer de una familia de clase media de la capital de Buenos Aires. Estaba acostumbrada a viajar y además había vivido en momentos anteriores de su vida en otros lugares de la Argentina. La noche de ese mismo miércoles, en el que ella se comunicó "incompletamente" con su familia, a las 23:30 las imágenes de las cámaras de un peaje de la ruta, a 6 kilómetros de Salta, la ubicaron en esa provincia. María caminaba de forma extraña con su mochila al hombro. Se supo que esa madrugada se presentó en un Hospital llamado San Bernardo, en Salta. Pidió que la atendieran, pero se fue antes de que le tocara el turno.
Jueves y viernes deambuló por esa provincia. El martes, un día antes de hablar con su familia, se había comunicado con su amigo Juan Pablo desde Rosario de la frontera (pueblo en el que se bajó del micro que la llevaba desde Buenos Aires), y luego viajó a Santiago del Estero. Le contó lo del micro y le dijo que se había quedado sin plata. Él le compró un pasaje vía internet, lo cual fue comprobado por la justicia. Con ese boleto viajó desde Santiago hacia Jujuy. Allí llegó a las 8:30 de la mañana del miércoles 6. Se acercó a un taller mecánico para intentar cargar la batería de su celular que hacía horas estaba sin carga. No tenía crédito suficiente para realizar llamadas y el dueño del lugar, Carlos Aguilar, le prestó el suyo. Habló con la hermana de su amigo Juan Pablo, quien le ofreció que se tomara un remise hasta la casa de la familia, en las afueras de San Salvador. Ellos lo pagarían cuando llegara. Pero no lo hizo. Alrededor del mediodía, cambió otra vez de rumbo. La vieron en la entrada del pueblo Pampa Blanca. Hacía dedo en busca de alguien que la llevara en dirección sur. Ahí fue cuando llamó a su familia.
Un poco antes del medio día, en la mañana del viernes 8, María le escribió un mail a su familia, donde les pedía una serie de teléfonos, entre ellos el de la hermana de una amiga suya que vive en Salta. Eso no parecía ilogico para la familia, pero Maria no se quedó a esperar la respuesta del e-mail, lo cual hizo que la familia concluyera que estaba comportandose de manera muy extraña.

Según Máximo Cash, hermano de María, su hermana no estaba bien psiquiatricamente, por lo tanto no habría podido defenderse como siempre. Estaba más propensa a que le pasara algo. Según él fue buena suerte que no haya sufrido nada los primeros 3 o 4 días, pero luego quizas la suerte pudo haber cambiado.
Los peritos de Gendarmería opinan algo parecido ya que dicen que María estaba experimentando un alto grado de vulnerabilidad emocional que la habrían privado de ponerse a salvo frente a situaciones que podrían haber suponido un riesgo para su integridad física. Todo esto en base a los comportamientos y movimientos reconstruidos a partir de las filmacions, testimonios y llamados.   
El viernes 8, después de enviar el mail a su familia, María salió del locutorio sin esperar respuesta. Las cámaras del peaje la volvieron a tomar ahí, haciendo dedo y subiendo a una camioneta que la dejó en la rotonda de Güemes. Volvió a hacer dedo. La levantó Héctor Romero, un transportista de alimentos. La dejó, 20 kilómetros después, en un paraje sobre la ruta en el monolito de la Difunta Correa. Faltaba poco para el anochecer. Es lo último que se sabe de ella dos años después.

La familia y los medios iniciaron campañas para dar con el paradero de María Cash y el Gobierno de la Nacion Argentina también. Reiterados fueron los casos en los que personas dieron testimonio y aseguraron haber estado hablando con María Cash.
Es un misterio aún sin resolver. Hay muchas teorías, muchas hipótisis, pero nada certero. Lo último comprobable es aquella grabación de María haciendo dedo y subiendo a una camioneta. Y luego las incertidumbres.






sábado, 22 de marzo de 2014

Maura Murray


Febrero, 2004
El domingo 8 de febrero de 2004 alrededor de las 19:00, la estudiante de enfermería de 21 años de edad, Maura Murray, es dejada por su padre en el dormitorio del campus la Universidad de Massachusetts, Amherst, a donde Maura solía asistir.  Lo que aquel hombre no sabía era que 24 horas después, su hija  iría a  desaparecer y no la vería nunca más.

Ese mismo fin de semana, todo parecía normal. Pasaron unos días entre padre e hija haciendo diferentes actividades y buscando comprar un auto usado. Salieron a comer y bebieron cerveza. Pero el sábado por la noche, después de tomar prestado el coche de su padre, Maura sufre un accidente. Maura se disculpó y el padre la perdonó ya que fue un accidente tonto. Se ponen de acuerdo en hablar la noche del lunes para revisar los formularios de seguros.

El lunes el 9 de febrero de 2004 por la tarde, después de conducir a 230 km al norte, a un destino desconocido, Maura sufre nuevamente un accidente de auto. Un residente cercano ofrece ayuda a Maura, pero ella se niega y le pide que no llame al 911. Aún así la policía llega en menos de 10 minutos; se encuentran con un escenario en donde  las puertas del vehículo estaban bloqueadas, las tarjetas de crédito y el teléfono celular de Maura no estaban y el resto de sus pertenencias estaban en el interior del coche.

La investigación arroja que las veinticuatro horas antes de la desaparición de Maura están llena de contradicciones. En un primer momento ella envió un correo electrónico a su novio en donde le avisa que va a ir a recoger los formularios de seguro y que regresará de nuevo con su padre para realizar los tramites. Pero unos minutos más tarde ella envia un correo electrónico a sus profesores advirtiendo que iba a ausentarse por unos días debido a la muerte de un familiar. Claro está que se verificó que ningun familiar había muerto en ese entonces.

Inmediatamente después del accidente, abundaron las teorías que rodean su desaparición. Inicialmente, la policía especuló que Maura era una fugitiva o suicida. Pero su familia está convencida de que algo le ocurrió a su hija esa noche misteriosa, algo que tiene que ver con el mundo criminal, la privación  de la libertad o algo semenjante.

 Con el paso de los días y las semanas, como es de esperarse en casos como estos, hubo afirmaciones de gente que vió a Maura caminando, conducinedo, o haciendo vaya uno a saber qué. Cerca del lugar del accidente, un residente local dice vio a una joven correr por un camino de tierra lateral a la ruta y segun la declaración dada por este sujeto, eso habría sido momentos despues de la hora en que se registró el accidente de auto protagonizado por Maura. Otro supuesto "avistamiento" implica un mensaje de voz dejado en el teléfono celular del novio de Murray unas 36 horas después de la desaparición donde el novio afirmó convencido de que era Maura quien estaba sollozando y temblando al otro lado de la línea. Otro fue en una tienda en Hillsboro, New Hampshire, donde una joven mujer con su descripción fue vista con un hombre mayor pidiendo ayuda en voz baja, como murmurando.

Nada se supo de Maura Murray. Las investigaciones exhaustivas llevadas no arrojaron información que asegure qué fue lo que pasó con Maura. Ella simplemente desapareció y nada ni nada fue testigo de aquel momento en el que nos dejó.

Actualmente se sigue investigando el caso de Maura Murray. Pero según dicen, hasta que no haya evidencia que lo clarifique, no pueden caratular el caso como presunto homicidio pero sí esta bajo investigación criminal.

Familia Gill




Enero, 2002

El 13 de Enero del año 2002, en una localidad cercana a Nogoyá, Provincia de Entre Ríos, todo el pueblo asistía al velatorio de Máximo Vega, un vecino de aquellas tierras. Entre todos los asistentes estaba la familia Gill, compuesta por José Mencho Gill (56 años), su mujer Norma Margarita Gallego (26) y sus cuatro hijos: Maria Ofelia (12), Osvaldo José (9), Sofía Margarita (6) y Carlos Daniel (3). Allí numerosos testigos afirman haber visto a la familia completa en la celebración de dicho funeral.

Esa fue la última vez que se vió a la familia Gill. A partir de ese entonces desaparecieron por completo, como si la tierra se los hubiese tragado, sin dejar rastros, huellas, indicios de nada.

A partir del 14 de enero de 2002 no hubo rastros ni indicios concretos que hayan permitido encaminar la búsqueda con algún viso de efectividad, a pesar de que tomaron intervención en la búsqueda la Policía de la Provincia de Entre Ríos, Policía Federal, Gendarmería Nacional e Interpol; y también se solicitó la ayuda de los Servicios de Inteligencia del Estado (SIDE).

La familia vivia en una Estancia llamada La Candelaria en donde el hombre realizaba las tareas del campo. En un principio se hicieron rastrillajes en el campo dado que una de las hipótesis era que el dueño de la estancia podría estar implicado. Pero cada uno de los rastrillajes, fue en vano.

Algunos años mas tarde, luego de incansable busqueda e investigación, se plantearon varias hipótesis para trabajar en diferentes campos y ampliar la búsqueda. Pero todas esas hipótesis, en las cuales se sigue trabajando actualmente, son creadas a partir de suposicipnes, ya que, cabe repetir, la familia no dejó ni un solo rastro, nadie los ha visto y no hay indicios de que se hubiesen escapado de algo.

La peor hipótesis es el desenlace fatal. Y esto se debe unicamente al tiempo que ha pasado desde la desaparicion y la falta de comunicación asi como la falta de indicios.

Otra hipótesis es que la familia completa haya sido secuestrada y privada de su libertad con fines de explotación. Eso podría haberse desarrollado en tierras argentinas o bien en algun país limítrofe. Aunque no se descarta se cree que es dificil que una familia entera sea secuestrada de esa forma y que no haya testigos ni indicios.

Durante la investigación se realizó una pericia psicológica a la familia. Con eso se descartaron algunas hipótesis dado que se descubrió que no pertenecian a ninguna secta ni tampoco a ninguna religión. También se supo que la José Mencho Gill, cabeza de familia, no tenía ninguna deduda monetaria ni estaba siendo amenazado por nada
.

Un dato que sí llamó la atención fue que mucha gente lo describió como una persona sensilla, alegre y siempre de buen humor. Pero que en los últimos días, quizas semanas, antes de desaparecer se lo vio callado y preocupado. Pero esa ultima información podría no estimarse dado que en casos como estos las especulaciones surgen inesperadamente.

Nada se sabe de este matrimonio y sus cuatro hijos. Y cada Enero, en Argentina se publica la misma noticia: "A X años de la desaparición de la familia Gill, aun no hay indicios". Es uno de los casos de los que pocos hablan pero que nadie puede dejar de olvidar. Un misterio inolvidable.

Aqui un link con un resumen de la investigación y otros testimonios del sitio web del Ministerio de Justicia de La Nación: Argentina http://www.infojusnoticias.gov.ar/provinciales/la-familia-desaparecida-doce-anos-despues-nadie-sabe-nada-de-los-gill-1164.html

viernes, 21 de marzo de 2014

El niño pintor

Abril, 1987


El 6 de abril de 1987, David Guerrero Guevara, más conocido como el 'Niño Pintor de Málaga' entre el reducido círculo que frecuentaba las galerías de arte de la ciudad andaluza por su maestría a la hora de manejar los pinceles incluso antes de saber leer, desaparecería sin dejar rastro. 

Con tan solo 13 años de edad, un buen día David puso rumbo hacia la parada de autobús más cercana de su domicilio, situada a unos 150 metros de su casa, ubicada en la malagueña barriada de Huelin. Su padre tenía la intención de acompañarlo, pero un asunto laboral se lo impidió. David iba ilusionado y nervioso a la galería de arte La Maison, en Calle Duquesa de Parcent, donde ese mismo día se inauguraba una exposición titulada 'Recordando la Semana Santa', en la que estaba expuesta una obra suya dedicada al Cristo de la Buena Muerte. Pero aquel autobús nunca vería subir al 'niño pintor'. Su rastro se desvanecería en aquellos fatídicos 150 metros que separaban la puerta de su domicilio de la marquesina del autobús. 

Entrada la noche, sus padres denunciarían su desaparición. Lo hicieron cuando se alarmaron por la tardanza de David y se enteraron de que ni siquiera había llegado a la galería. ”El día que desapareció acababa de exponer su primer cuadro e iba a conceder su primera entrevista a la radio. Sólo la familia y los más conocidos sabíamos que pintaba tan bien. Nunca lo llevamos a ningún sitio para exhibirlo. Desde que tenía cinco años se tendía en el suelo del salón a pintar, igual que su hermano…” recuerda su madre.

Los investigadores del caso tomaron como primera hipótesis una fuga voluntaria del menor. Una suposición que venía dada por el hecho de que aquel día en Málaga, la Reina Doña Sofía se encontraba en la ciudad y el despliegue policial de uniforme y de paisano había tomado las principales calles del recorrido de la monarca, entre las que se encontraba la calle de David. Pero esta hipótesis de fuga voluntaria se desestimaría rápidamente, ya que muchas fuentes allegadas a la familia descartaron dicha posibilidad. "Es un chico plenamente dedicado a la pintura y con un círculo de amistades que se reduce a los compañeros de colegio", sostenían. Sus profesores lo corroboraban. "Es un chico muy equilibrado y, sobre todo, muy metódico", decían.

Seguidamente, las investigaciones se centraron en el mundo de la pintura de Málaga, debido al conocimiento que tenían muchos en la provincia del enorme talento del joven. Una teoría, la del secuestro por parte de algún miembro de este ambiente cultural, que pronto perdería fuerza. El rapto por motivos económicos también fue pronto descartado, ya que nunca se solicitó ningún tipo de rescate.


Un año después de su enigmática desaparición, en 1988, una pista, que a posteriori resultó ser falsa, situaba a David Guerrero en Lisboa (Portugal). En 1990 se comenzó a investigar a un ciudadano Suizo de 70 años de edad que estuvo en Málaga entre marzo y abril de 1987, y, que con toda probabilidad, contactó con el niño pintor, investigándose la posibilidad de que fuera trasladado a Suiza. Esta hipótesis tomó bastante fuerza, ya que uno de los últimos dibujos realizados por David era la caricatura de un hombre que reflejaba fielmente los rasgos del ciudadano suizo. Pero esta línea de investigación fue cerrada en enero de 1990 debido al fallecimiento del principal investigado. 


La ultima pista que se tuvo sobre David Guerrero Guevara se remonta a dos años atrás. Entonces, la Interpol siguió la pista de un chico que pintaba y con el que guardaba similitudes en Irlanda, pero desgraciadamente no era él. 

El paradero de David Guerrero sigue siendo a día de hoy un misterio para todo el mundo. Una desaparición que Interpol calificó como 'extrema', etiqueta que queda para los casos en los que no se tiene ni un solo indicio. Simplemente, 'el Niño PNintor' se esfumó. Igual que en la 'evaporación' del 'niño de Somosierra', las preguntas sobre este caso todavía siguen en el aire. ¿Se marchó David por propia voluntad?, ¿Desapareció, entonces, en la puerta de su casa?, ¿Le estaba alguien esperando?, ¿Fue engañado?, ¿Por qué nunca dio señales de su paradero?, ¿Se fue a Suiza?, ¿Alguien le hizo creer que sería su mecenas y lo captó? 

Hoy David Guerrero rozaría los 40 años de edad, pero su foto aún es la de un risueño niño de 13 años.

El niño de Somosierra

Junio, 1986

       Durante la noche de San Juan de 1986, se produjo la desaparición más enigmática acaecida hasta la fecha en España. La desaparición de un niño de 10 años, tragado por la nada, después de un impresionante accidente de tráfico entre las provincias de Madrid y Segovia, concretamente a la altura de Somosierra. Un camión Volvo F-12, dispuesto a transportar una cisterna con 20.000 litros de ácido sulfúrico óleum, dispuso su marcha desde la localidad murciana de Las Cánovas hasta Bilbao, para desembarcar su mercancía en una empresa petroquímica. Al volante, el conductor profesional Andrés Martínez, al que acompañaban su esposa, Carmen Gómez, y el hijo de éstos, Juan Pedro Martínez Gómez. El Volvo F-12 repostó en la venta del Olivo, muy próximo a la localidad murciana de Cieza, y emprendió la marcha hasta la localidad de Las Pedroñeras, en Cuenca. A las 0:12 horas, la familia fue vista por el personal de la gasolinera. Después de echar una cabezada en una zona de descanso, volvieron a la carretera nacional 301 hasta Madrid. A las 5:30 de la madrugada, realizaron su última parada. El lugar elegido fue el mesón Aragón, en el término de Cabanillas, a pie del puerto de Somosierra. A partir de ahí empieza el enigma. El camión cisterna alcanza los 140 Km/h sin motivo aparente y en una de las variantes de la carretera nacional I, derrapó chocando frontalmente con otro vehículo de gran tonelaje. El camión se sale de la calzada y procede a impactar contra una hilera de vehículos que circulaban detrás. El Volvo F-12 se estrella posteriormente contra un árbol y se produce una brecha considerable en la cisterna, ésta acaba por desquebrajarse del todo y la totalidad del ácido es esparcido por toda la carretera, con el consiguiente caos circulatorio. La Guardia Civil después de presentarse en el lugar de los hechos y desviar el tráfico, comprueba la cabina del Volvo F-12 totalmente destrozada y dos ocupantes calcinados entre un gran amasijo de hierros. Estas personas, según los informes, son Andrés Martínez y su esposa, Carmen Gómez. La noticia saltó pronto a los medios de comunicación de todo el país. Hasta ese momento nadie conocía la existencia de un tercer pasajero. Pero fueron los abuelos del chico, desde su domicilio de Las Cánovas y tras presenciar el trágico suceso en las noticias, quienes se pusieron en contacto con los Cuerpos de Seguridad del Estado. La pregunta era clara: “¿Dónde está nuestro nieto? El nombre de Juan Pedro Martínez Gómez corrió como la pólvora en boca de todos. Había un tercer ocupante de aquel siniestro Volvo F-12. Un chico de 10 años y del que no se encontraban ni rastro por aquella zona. Sólo una goma de la zapatilla que según creen, llevaba el jovencísimo Juan Pedro en aquel desafortunado viaje. Hacia las nueve de la noche, el cuerpo de bomberos abre la cabina del camión para encontrar alguna pista del niño, pero no logran dar con ninguna pesquisa que les pueda llevar hasta el crío. Al mismo tiempo, el ácido continuaba fluyendo por la carretera y sus proximidades, con la amenaza de alcanzar las aguas de los afluentes del río Duratón. Al día siguiente la noticia era portada en toda la prensa del país, y casi todas con el mismo titular: “Alarma en Somosierra”. El caso de Juan Pedro Martínez, es uno de esos misterios que a día de hoy y por más que pasan los años, no se encuentra una explicación. Se peinó toda la zona, se buscó por toda la cabina alguna mínima pista, se repartieron miles de carteles con la foto de aquel niño vestido de comunión, e incluso se experimentó con el ácido para comprobar si éste fue el causante de una hipotética disolución, a lo que los expertos negaron, puesto que según esas investigaciones, para que eso ocurra, el cuerpo debería haber sido expuesto a una bañera artificial formada principalmente por los amasijos de hierro de la cabina y que el fluido de ácido hubiese sido renovado constantemente, cosa que no ocurrió, y aun siendo así habría restos orgánicos en los fluidos de ácido. Tras las primeras investigaciones de la Guardia Civil al llegar al lugar del accidente, se encontró en la cabina del camión de Andrés Martínez, el tacógrafo, el cual deja constancia de las paradas como de las aceleraciones cometidas por el vehículo, es decir, la caja negra del camión. En él se registro un cambio brusco de velocidad sin motivo aparente, llegando a los 140 km/h, dato al que nunca encontraron explicación alguna de por qué esa brusca aceleración. Otro de los detalles, es la observación de una furgoneta blanca, tipo Nissan Vanette, delante del camión kilómetros antes de llegar al lugar de los hechos y a gran velocidad, según algunos testigos. Pero el relato más curioso y enigmático del caso, es el de dos pastores de la zona, que fueron testigos del accidente y que así se lo hicieron saber a las autoridades. Estos dos vecinos de la zona atestiguaron que inmediatamente después del accidente y aprovechando la confusión y el caos propio del suceso, observaron a dos individuos de una altura considerable, de tez blanquecina y engullidos en unas batas blancas que les llegaban hasta los tobillos, sacar de la cabina del camión y posteriormente llevarse un gran bulto. De ser cierto, ¿quienes eran aquellos individuos? ¿Era ese gran bulto, Juan Pedro Martínez? Posteriormente también se recibieron numerosas llamadas que afirmaban haber visto a Juan Pedro Martínez en diferentes puntos de la geografía nacional, sobre todo en Bilbao, donde se aseguraban que el “niño de Somosierra” vagaba deambulando por una zona industrial de la capital vasca. Posteriormente las investigaciones de la policía desecharon esos testimonios al no encontrar ninguna prueba de ello. Han pasado muchos años, ha llovido mucho desde entonces, han corrido ríos de tinta sobre este conmovedor suceso y sobre todo muchas, muchísimas investigaciones, y todavía nos hacemos la misma pregunta que aquella noche de San Juan de 1986... ¿Qué fue de Juan Pedro Martínez Gómez, “el niño de Somosierra?


Natalee Holloway

Mayo, 2005 


Natalee Ann Holloway (nacida el 21 de octubre de 1986) desapareció el 30 de mayo de 2005, durante un viaje de graduación a Aruba, un país del Caribe. Estudiante, de Mountain Brook, Alabama, Estados Unidos, Holloway se graduó en la Escuela Secundaria Mountain Brook el 24 de mayo de 2005, poco antes del viaje.1 Su desaparición causó sensación mediática en los Estados Unidos.

El Jueves, 26 de mayo del 2005, Holloway y 124 compañeros de graduación del Mountain Brook High School, situado en un rico suburbio de Birmingham, Alabama, llegaron a Aruba pensando en quedarse un máximo de cinco días.12 13 Los graduados estuvieron supervisados por siete acompañantes. De acuerdo con el profesor y acompañante Bob Plummer, ellos se reunían con los estudiantes cada día para asegurarse de que todo estaba en orden.14 Sin embargo, Jodi Bearman el acompañante que organizó el viaje, dijo, «No se suponía que los acompañantes tenían que mantenerse al tanto de todos sus movimientos».15 El Comisario de la policía Gerold Dompig, que dirigió la investigación desde mediados de 2005 hasta 2006, describió el comportamiento de los estudiantes de Mountain Brook, afirmando que había «fiestas salvajes y mucha bebida. Sabemos que en el Holiday Inn les dijeron que no eran bienvenidos el próximo año. Natalee, como sabemos, bebió todo el día y todos los días. Tenemos declaraciones de que empezaba a beber cócteles desde la mañana, tanto así que no se presentó para el desayuno dos veces».16 Dos de las compañeras de clase de Holloway, Liz Cain y Fierman Claire, estuvieron de acuerdo en que estaba bebiendo de forma excesiva

.

Holloway fue vista por última vez por sus compañeros de clase saliendo del Club Nocturno Carlos'n Charlie's17 aproximadamente a la 1:30 de la mañana del Lunes 30 de mayo.18 Holloway fue vista con el joven de 17 años Joran van der Sloot, un estudiante con honores holandés que vive en Aruba y que asistía a la Escuela Internacional de Aruba,19 y sus dos amigos surinameses, Deepak Kalpoe de 21 años de edad y Satish Kalpoe de 18, en el coche de Deepak Kalpoe.20 21 Holloway, que tenía previsto volar a casa más tarde el 30 de mayo, no se presentó a su vuelo de regreso,22 y su equipaje completo y su pasaporte se encontraron en su habitación del hotel. Las autoridades de Aruba iniciaron la búsqueda de Holloway en toda la isla y las aguas circundantes, pero no la encontraron.

El 30 de mayo de 2005, inmediatamente después de la perdida del vuelo de Holloway, su mamá Beth y su padrastro Jug Twitty viajaron a Aruba acompañados por varios amigos en un jet privado.23 Cuatro horas después de aterrizar en Aruba, los Twitty presentaron a la policía de Aruba el nombre y la dirección de Van der Sloot como la persona con quien Holloway salió de la discoteca.23 Beth Twitty declaró que el nombre completo de Van der Sloot le fue dado por el administrador nocturno del Holiday Inn, que supuestamente lo reconoció en un vídeo.24 Los Twitty y sus amigos, con dos policías de Aruba, fueron a la casa de Van der Sloot en busca de Holloway. Van der Sloot inicialmente negó conocer a Holloway, pero luego, con Deepak Kalpoe, que estaba presente, declaró16 que se dirigieron con Holloway a la zona del Faro California del área de Arashi Beach porque Holloway quería ver a los tiburones, y luego la llevaron a su hotel alrededor de las 2:00 de la mañana.25 Según Van der Sloot, Holloway se cayó cuando salió del coche, pero rechazó su ayuda. Luego se le acercó un hombre moreno con una camisa negra similar a la de los guardias de seguridad y ellos se fueron.25

El cuerpo de Natalee nunca fue hayado. Las investigaciones se llevaron a cabo durante muchos años y nunca se encontraron rastros. El 30 de mayo de 2010, exactamente 5 años despue.s de la desaparición de Natalee, es asesinada Stephany Tatiana Flores Ramírez, una joven peruana. 

Van der Sloot eesde un principio fue el principal sospechoso de este asesinato y fue detenido el 3 de junio de 2010 en Chile para ser deportado a Perú al día siguiente. Mientras estaba bajo custodia en Perú, el 7 de junio de 2010, confesó el crimen. Fue sentenciado a 28 años de cárcel el 13 de enero de 2012 por el asesinato de Stephany Flores. Pero no así lo hizo con la desaparición de Natalee.

EEUU declaró a Natalee Holloway oficialmente muerta en el año 2011, dado que luego de una extensa busqueda e investigación, fue imposible encontrar rastros de la joven con vida. 

La lucha continúa en su familia.

Rebecca Coriam


Marzo, 2011

Rebecca Coriam es una joven del Reino Unido de 24 años de edad que nunca llegó a su turno en el crucero Disney Wonder en el que trabajaba y que en aquel momento cubría la ruta entre Los Angeles, Cabo San Lucas y Puerto Vallarta en México. Rebecca que habia sido cadete del ejército británico se unió a la línea de cruceros de Disney en 2010.
El 21 de marzo de 2011, Rebecca llamó a su madre y le dijo que se comunicaría con ella al día siguiente pero lo cierto es que el 22 de marzo de 2011 Rebecca no llegó a su turno de las 9am, y simplemente no estaba dentro del barco, en cuanto el barco llegó al puerto más cercano en su itinerario su desaparición fue denunciada oficialmente.

Las guardias costeras de Estados Unidos y México buscaron en el fondo del océano sobre la ruta que había cubierto el barco justo cuando desapareció Rebecca, pero lo cierto fue que no encontraron nada. La última pista sobre Rebecca es una grabación del barco a las 5:45am el día de su desaparición cerca a una piscina en una zona de uso exclusivo de la tripulación. La grabación la muestra sosteniendo una conversación telefónica vía celular y se le ve algo triste y preocupada, Rebecca sale del ángulo de la cámara y no se vuelve a saber de ella. Luego se pudo establecer que hablaba por teléfono con una amiga la cual le dijo a las autoridades que si bien Rebecca estaba algo alterada, se calmó rápidamente y al finalizar la conversación le dijo que se iba a su habitación a dormir.

Hay diversas teorías con respecto a la desaparición de Rebecca, la principal es que pudo haber caído de forma accidental del barco, otras teorías dicen que pudo haberse suicidado por una decepción amorosa (teoría que su familia ha negado hasta el cansancio), haber caído al agua ser rescatada por algún bote pesquero y que tras una pérdida de memoria esté en algún pequeño pueblo de México sin saber quién es, o que haya sido atacada por otra persona mientras se encontraba en el barco. Rebecca hace parte de las casi 200 personas desde el año 2000 que han desaparecido sin dejar rastro mientras estaban a bordo de un crucero. El caso sigue abierto y aunque dos meses después se registraron movimientos bancarios en la cuenta de Rebecca, no se ha podido establecer quién los realizó. Desde la desaparición de Rebecca su familia ha acusado a Disney de encubrir detalles de la investigación y saber más de lo que dicen.

Para más información se puede visitar la web oficial de Rebecca. www.rebecca-coriam.com